El ‘No Voy’ versus UBER


Carlos Christian Sánchez
Columnista

Son las cinco de la tarde. En medio de la Calle 50, tengo prisa para ir a una reunión en El Dorado. “Hermano, llévame para Tumba Muerto”, le digo a un taxista. El conductor, con cara de ogro, me grita. “¿Qué te pasa? NO VOY pa’ allá”. Y de inmediato, el taxi arranca a toda velocidad.

Otro día, me levanto temprano para ir a la ciudad. “Buen día, ¿puede llevarme a tal lugar para tomar el metro?”. El taxista me traslada hacia la estación más cercana, pero cuando le pago, me reclama. “Ey, es un cuara más”. La clásica…

Lo anterior, refleja una serie de situaciones en donde algunos taxistas (que no son todos) se burlan de los usuarios del transporte selectivo. Ante esto, los ciudadanos han optado por buscar la alternativa de las plataformas digitales, las cuales te llevan a tu destino de forma rápida y cómoda. De allí surge UBER, la más destacada por su excelente servicio como transporte de lujo.

El cambio de Gobierno ha generado una serie de cuestionamientos hacia la administración liderada por Laurentino “Nito” Cortizo y el Partido Revolucionario Democrático (PRD). La evidente vinculación de gremios transportistas con diputados oficialistas les permite un margen de maniobra como grupo de presión, buscando afectar al usuario. De allí que surgiera en el Órgano Legislativo, la maravillosa idea de “regular” a UBER y las otras plataformas digitales de su tipo.

Claro, en la mentalidad de algunos diputados del PRD, no importa el usuario o la calidad de vida del panameño. Es más, impera la forma de truncar el emprendimiento y las opciones viables de movilidad para el ciudadano. Sólo piensan retrógradamente, buscando sacar provecho pecuniario: “Si se mueve, grávalo. Si se sigue moviendo, regúlalo. Y si deja de moverse, subsídialo”.

Lo que sí deberían investigar los proponentes de regular a UBER y las plataformas digitales es el negociado irregular en la otorgación de certificados de operación (cupos) y “permisos” parciales, a conductores de transporte selectivo. Se estima que existen más de 54 mil taxis amarillos circulando por allí, algunos sin papeles. Es más, una de las razones por la cual los usuarios no usan taxis, es la participación de “palancas” en asaltos a transeúntes y pasajeros.

El pueblo panameño quiere calidad de vida y mejor servicio de transporte. Si hay que pagar, se invierte para buscar seguridad. Con sus “pro” y contras, UBER ha solucionado a sus clientes, pues te llevan al destino requerido. Mientras los taxistas sigan con el “NO VOY”, jamás se ganarán el respaldo del usuario. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *